Sin tiempo

No tengo tiempo, no para lo que me gustaría o debería hacer. No me está cundiendo lo suficiente estos días. Si a esto le unimos eventos familiares, medios resfriados y más, no me siento 100% realizado.

A veces nos quedamos sin tiempo

Hay semanas en las que se acumulan las cosas. Intentas ser lo más productivo aprovechando todos los huecos que encuentras, pero no es suficiente. Cada día sumas más y más tareas que tienes que hacer antes de cierto tiempo. Una pesadilla. A más te esfuerzas, más cosas te salen y más te cuesta.

Supongo que es porque es Enero. Todo ha “vuelto a empezar”. El semestre, cuatrimestre o como quieras llamarlo, de la universidad termina y llegan los trabajos de última hora, las exposiciones y los exámenes.

Además tienes el trabajo por la mañana, ahí tienes que dar también mucho de ti: Entregas de proyectos de menos de dos semanas, así como otros pequeños trabajos o preparando elementos para futuros proyectos.

Si a todo eso, le sumamos 3 horas diarias, mínimo, de autobús en el que tienes que tener suerte de poder sentarte para poder escribir en tu regazo los trabajos. Hacer pequeños trueques con distintas tareas, así como favores que te piden. Los 5 minutos que te van quedando los pierdes.

La organización, la clave.

Otro año, sin haber estado organizado como este. Sin haber estado tan mentalizado. Estaría tirándome de los pelos, con 40 de fiebre o a saber. Por suerte me organicé antes de todo esto:

  • Los lunes quería ir a trabajar, volver a casa a comer, organizar la semana y estudiar.
  • Los martes, curro, clases, si las hay, y estudiar, así como los miércoles.
  • Los jueves sería, trabajar, comer y a casa a hacer distintos proyectos.
  • Los viernes otra vez curro, comer, organizar el finde, así como hacer repaso de toda la semana y después descansar.
  • Los fines de semana, intentar estudiar todo lo posible si no hubiera eventos especiales.

A pesar de estar a tope, más o menos lo voy cumpliendo, además de ir cumpliendo con mis tareas, trabajos, etc.

Todo eso está muy bien, pero tengo un problema: empecé una agenda, de esas de los puntos, pero hace tiempo que no la toco. No quiero que se me gaste y es un error, para eso está. Volveré a usarla, aunque también estoy pensando en pillar una de mayor tamaño. En vez de llevarla en el bolsillo trasero del pantalón, la tendré que llevar en la mochila.

Es enero

Ahora mismo, mientras escribo esto,me da a mi que es por la cuesta de enero. Mi cuesta de enero. No es por dinero, actualmente, pero sí por tiempo. Ya lo he dicho antes: demasiados trabajos por la universidad, además de los exámenes. Aunque podría ser también cosa del Blue Monday.

Por suerte todo está a punto de cambiar, si encuentro tiempo para buscar unas piezas de una moto que me van a “regalar”*.

Estoy sin tiempo, pero me tenía que desahogar. He escrito esto en un rato. He despejado la mente y ahora toca ponerse a empollar.

Si vosotros también estáis en vuestra cuesta de enero particular, os deseo lo mejor y mucho ánimo para salir de ella.

*pagando la reparación, piezas, papeles, seguro, etc.